Pelargoniums: una familia clásica que nunca deja de reinventarse.
Pocas plantas pueden presumir de ser tan reconocibles y queridas como los pelargoniums. Presentes en balcones, terrazas y jardines de toda España, forman parte del paisaje cotidiano y de la memoria de muchos hogares. Sin embargo, lo que a menudo llamamos simplemente “geranio” es, en realidad, una amplia familia botánica con múltiples especies y variedades, cada una con su personalidad, su porte y su forma de florecer.
Un mundo más allá del geranio tradicional
Aunque el Pelargonium zonale, conocido popularmente como geranio, es el más extendido, existen otras variedades que aportan formas, colores y usos distintos. Conocer sus diferencias permite elegir la planta adecuada para cada rincón.
Pelargonium zonale (Geranio)
Es el clásico por excelencia. De porte erecto y compacto, destaca por sus flores abundantes y redondeadas en tonos vivos. Ideal para macetas y jardineras donde se busca volumen y estructura.
Pelargonium peltatum (Gitanilla)
Más ligera y de crecimiento colgante, la gitanilla es perfecta para balcones. Sus tallos largos y flexibles crean cascadas de flores que aportan movimiento y frescura.
Pelargonium peltatum (Gitanilla sencilla)
Comparte el porte colgante de la gitanilla, pero con flores más simples y abiertas. Esta característica le da un aspecto más natural y delicado, además de una mayor resistencia al calor y a la lluvia.
Pelargonium grandiflorum (Geranio pensamiento)
Conocido por su floración espectacular, presenta flores grandes y vistosas, a menudo con dibujos o manchas. Su porte es más compacto y elegante, ideal para dar un toque sofisticado.
Pelargonium citrodorum (Moskito)
Además de ornamental, destaca por su aroma cítrico. Sus hojas desprenden un olor característico que ayuda a mantener alejados a los mosquitos, lo que lo convierte en un aliado perfecto para terrazas.
Pelargonium crispum ‘Randi’
Variedad de porte compacto y muy ramificado, con hojas pequeñas y rizadas. Su follaje decorativo y gran cantidad de flores la hacen ideal para macetas, aportando frescura en terrazas y pequeños espacios.
Pelargonium zonale Rosalinda
Una variante del zonale que se distingue por sus flores dobles, muy llenas, con aspecto similar a pequeñas rosas. Aporta un aire romántico y muy decorativo.
Pelargonium interespecífico Landscape
Resultado de la hibridación entre distintas especies, combina vigor, resistencia y floración continua con pétalos simples. Su crecimiento es equilibrado y con cierta horizontalidad, adaptándose tanto a maceta como a suelo.
Pelargonium interespecífico Calliope
Destaca por su gran fuerza y floración intensa. Mezcla lo mejor del geranio y la gitanilla: porte semierecto, pero con cierta caída, flores grandes y excelente resistencia al calor.
Elegir bien para disfrutar más
La diversidad dentro de los pelargoniums permite jugar con alturas, volúmenes y colores. Mientras los geranios zonales aportan estructura, las gitanillas llenan de dinamismo los espacios verticales. Los híbridos interespecíficos, por su parte, representan la evolución de esta familia, con portes intermedios y floraciones prolongadas.
Así, lejos de ser una planta única, los pelargoniums forman un universo lleno de posibilidades que sigue conquistando generaciones, llenando de vida balcones y jardines.